P. Paulino Toral

Necesitamos

 

Voy a decir cosas de modo chocante. Con este recurso literario no pretendo que el inteligente lector se quede con lo que digo, sino con lo que se quiero decir. Si en algún caso concreto alguien se siente aludido, mejor: es lo que pretendo…

 

Permítaseme, entonces, decir a bocajarro…

 

Necesitamos ecuatorianos que rescaten Ecuador de manos de los ecuatorianos…

Necesitamos presidentes que rescaten la presidencia de manos de los presidentes…

Necesitamos jueces que rescaten la judicatura de manos de los jueces…

Necesitamos legisladores que rescaten la legislatura de manos de los legisladores…

Necesitamos administradores que rescaten la administración de manos de los administradores…

Necesitamos políticos que rescaten la política de manos de los políticos…

Necesitamos creyentes que rescaten la fe de manos de los creyentes…

Necesitamos católicos que rescaten el catolicismo de manos de los católicos.

Necesitamos obispos que rescaten el episcopado de mano de los obispos…

Necesitamos sacerdotes que rescaten el sacerdocio de manos de los sacerdotes…

Necesitamos médicos que rescaten la medicina de manos de los médicos…

Necesitamos artistas que rescaten el arte de manos de los artistas…

Necesitamos mujeres que rescaten a la mujer de manos de la mujer…

Necesitamos madres que rescaten la maternidad de manos de las madres…

Necesitamos padres que rescaten la paternidad de manos de los padres…

Necesitamos empresarios que rescaten la empresa de manos de los empresarios…

Necesitamos trabajadores que rescaten el trabajo de manos de los trabajadores…

Necesitamos periodistas que rescaten el periodismo de manos de los periodistas…

Necesitamos jóvenes que rescaten la juventud de manos de los jóvenes…

Necesitamos castos que rescaten la castidad de manos de los castos…

Necesitamos fieles que rescaten la fidelidad de manos de los fieles…

Necesitamos justos que rescaten la justicia de manos de los justos…

Necesitamos virtuosos que rescaten la virtud de manos de los virtuosos…

Necesitamos inconformistas que rescaten la inconformidad de manos de los inconformes…

Necesitamos rebeldes que rescaten la rebeldía de manos de los rebeldes…

En definitiva: Necesitamos hombres que rescaten al hombre de manos del hombre…

 

“El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra”[1], dijo Jesús de Nazaret, “El Único Necesario”[2]; aquel Hombre en cuyas manos lo Humano ha sido divinamente encarnado, rescatado, vivido, defendido y ofrecido a la raza humana…



[1] Jn 8:7

[2] Lc 10:42